Cómo repeler ataques de perros: QUICKSHIELD® como protección contra mordeduras en el día a día
Los ataques de perros ocurren sin previo aviso: en el andén, en el parque, durante un registro domiciliario o simplemente de camino a casa. A diferencia de los agresores humanos, cuando un perro ataca apenas hay tiempo para pensar. Quien no está preparado reacciona por instinto, y las reacciones instintivas pueden terminar en lesiones graves por mordedura.
Lo que muchos no saben: QUICKSHIELD® no solo puede ayudar en ataques con cuchillos y golpes. En una situación de emergencia, también puede servir como protección adicional contra perros, según un principio conocido hasta ahora sobre todo por el entrenamiento profesional K9.
El principio: como un guante antimordeduras, siempre a mano
En el entrenamiento K9, los guías llevan mangas o guantes especiales antimordeduras, equipos de protección resistentes que incitan deliberadamente al perro a morder y protegen el brazo. Este principio ha demostrado su eficacia en la práctica: el perro se aferra con la mordida y queda sujeto durante unos instantes, lo que permite al guía reaccionar de forma más controlada.
QUICKSHIELD® traslada este principio a la vida cotidiana. Si se coloca el escudo frente a un perro atacante, el animal puede morder el policarbonato de alta resistencia y la bolsa de Cordura®. De este modo, la mano libre sigue disponible y se ganan unos segundos valiosos para reaccionar con mayor calma.
Lo especial: QUICKSHIELD® se guarda en una discreta bolsa de uso diario o en una bolsa táctica de servicio. No es una manga antimordeduras ni un equipo voluminoso, sino una herramienta de apoyo que siempre está a mano.
¿Quiénes están especialmente expuestos?
Los ataques de perros no son un fenómeno aislado ni poco frecuente. Los grupos profesionales más afectados son aquellos que se encuentran a menudo en situaciones en las que los perros aparecen sin control o de forma agresiva:
- Inspectores de billetes y personal ferroviario se encuentran con frecuencia con perros en trenes y andenes, incluidos animales que viajan sin registrar o sin correa y que pueden reaccionar agresivamente a los controles.
- El personal de seguridad del metro debe recordar periódicamente que los perros necesitan llevar bozal en el metro. Una indicación que en ocasiones provoca conflictos, tanto con el dueño como con el animal.
- Las autoridades de orden público y la policía municipal controlan parques, espacios públicos y a los propietarios de perros para comprobar el cumplimiento de la obligación de llevar correa o bozal. Los perros que reaccionan agresivamente forman parte de la rutina profesional.
- El personal de seguridad de los grandes almacenes suele indicar que no se permiten perros en las tiendas, una situación que puede poner en alerta a los dueños y, a veces, también a sus animales.
- Los agentes judiciales y la policía criminal entran a menudo en viviendas y terrenos sin previo aviso, donde puede haber perros como protección que reaccionen en consecuencia.
- Las autoridades de seguridad que colocan microchips o controlan perros se enfrentan directamente al animal durante la inspección, a menudo sin poder evaluar de antemano cómo reaccionará.
- Las personas con fobia a los perros o quienes se desplazan habitualmente por zonas con perros sueltos también pueden beneficiarse, ya que un ataque de perro puede ocurrirle a cualquiera, independientemente de su profesión.
Experiencias prácticas
QUICKSHIELD® ya se ha utilizado en varias ocasiones como apoyo para repeler perros, tanto en el ámbito privado como en el profesional. El personal operativo informa de que el escudo también pudo utilizarse de forma intuitiva en situaciones de estrés.
Qué ofrece QUICKSHIELD® y qué no
QUICKSHIELD® no ofrece una protección garantizada ni sustituye los aerosoles repelentes para animales u otros medios de defensa especializados. Es una herramienta adicional que puede ayudar a reaccionar con mayor calma y de forma más precisa en una situación imprevista, por ejemplo, para utilizar un aerosol repelente para animales.
Lo que puede ofrecer: Una barrera física que puede utilizarse por instinto, es ligera, está siempre a mano y no resulta provocadora en modo alguno hasta que se necesita.
Lo que no sustituye: La conciencia situacional, una actitud tranquila frente a los animales y una evaluación profesional de la situación.
Conclusión
Un guante antimordeduras del entrenamiento K9 resulta poco práctico para llevarlo en el día a día. QUICKSHIELD® puede ser aquí un complemento práctico. Quienes se enfrentan habitualmente a perros por motivos profesionales o privados tienen con QUICKSHIELD® una herramienta adicional a su alcance.



